Triple excepcionalidad y habilidades sociales en niños
Tres ejes que conviven en un solo niño: altas capacidades y dos o más perfiles neurodivergentes a la vez. La Tarasca está diseñada para acompañar esa complejidad.
Lo que observas en casa y en el colegio
Tu hijo combina inteligencia muy por encima de la media con impulsividad y rigidez. O con hipersensibilidad y dislexia. O con ansiedad y dificultades de coordinación motora. Las combinaciones varían según el niño, pero el patrón es siempre el mismo: tres ejes que conviven en un solo niño y que el sistema termina procesando como si fueran tres personas distintas.
El programa de altas capacidades enriquece, pero no sabe qué hacer con la impulsividad. El profesional que atiende el TDAH no llega a ver la inteligencia y trata al niño como si fuera lento. El profesional que trabaja el perfil TEA se centra en lo social y deja los intereses intelectuales fuera porque le parecen demasiado intensos. El resultado es que ninguno de ellos acompaña los tres ejes a la vez, porque ninguno está pensado para hacerlo.
Y tú, que sí ves los tres ejes al mismo tiempo, recorres consultas en las que cada profesional ve solo un pedazo y ninguno termina viendo a tu hijo entero.
Lo más duro casi nunca es la falta de servicios, sino que cuando los hay, cada uno trabaja sobre un único eje y, para encajar en su lógica, le pide al niño que silencie los otros dos.
Lo que estás buscando es un espacio donde los tres ejes puedan coexistir sin pedirle a tu hijo que elija qué parte de sí mismo mostrar.
Las tres demandas que tu hijo gestiona a la vez, en una sola actividad
La Tarasca no encaja exactamente en ninguna de las categorías que ya conoces: no es un programa pensado para TDAH, ni para TEA, ni de enriquecimiento para altas capacidades. Es un entorno de juego donde un niño con un perfil complejo puede participar sin tener que negociar consigo mismo qué parte deja fuera para encajar.
Reto intelectual, práctica social y regulación en la misma sesión
Ernesto construye cada aventura con desafíos de estrategia, dilemas morales y negociación creativa para que la parte intelectualmente exigente de tu hijo encuentre donde aplicarse. Y los plantea de manera que solo se resuelvan colaborando con cuatro compañeros, escuchando ideas distintas y aprendiendo a esperar: la práctica social está dentro del juego porque el facilitador la construyó dentro. La estructura de turnos y la mediación del azar introducen pausas a lo largo de la sesión, y Ernesto las usa como momentos de regulación sin tener que enunciarlos como tales.
La estructura predecible reduce la carga cognitiva
Cada sesión sigue la misma secuencia, dura 90 minutos y ocurre en el mismo espacio, con materiales táctiles hechos a mano y sin pantallas. Para un perfil que gestiona AACC, TDAH y TEA simultáneamente, esa previsibilidad le permite dedicar su energía a participar en lugar de gastarla en adaptarse.
Composición intencional del grupo de cinco
Cada grupo se forma con cinco niños de perfiles complementarios. Tu hijo no es el raro: cada participante aporta una parte distinta y cada uno necesita a los demás para que la historia funcione.
El caso de Mateo
Caso ilustrativo basado en perfiles representativos. Nombre ficticio.
Mateo, 11 años. Altas capacidades reconocidas en evaluación psicopedagógica, TDAH diagnosticado a los 7, características TEA identificadas a los 9. Tres informes en tres carpetas, cada uno escrito por un profesional que vio solo un eje.
El grupo de habilidades sociales para TEA le parecía infantil, en el de altas capacidades no toleraba estar sentado y la terapia individual no llegaba a su parte social. Sus padres habían dejado de buscar.
En su grupo de cinco en La Tarasca, Mateo se encontró con compañeros que le complementaban: una niña con autismo meticulosa con el orden de las cartas, un compañero neurotípico paciente, otro con altas capacidades que negociaba con él los detalles narrativos y un quinto participante con dislexia que aportaba imágenes visuales muy vívidas.
La aventura le demandaba estrategia, los turnos le obligaban a esperar, y Ernesto usaba el ritmo del dado y de los relatos para acompañar su regulación sin tener que pedírsela explícitamente. Por primera vez sus tres ejes podían estar presentes a la vez en la misma actividad porque alguien había construido el contexto para que pudieran convivir.
Al final del ciclo, el informe recogía lo que sus padres ya empezaban a observar en casa: Mateo esperaba más antes de hablar, toleraba mejor que un compañero diera una respuesta distinta y permanecía en la actividad incluso cuando le costaba. Ese progreso no salió por casualidad. Salió de un facilitador que cada semana decidía qué necesitaba Mateo, le construía esa situación dentro de la historia y reforzaba sus avances en voz alta delante del grupo.
Qué recibes con el programa
- ·Grupos de cinco niños, compuestos intencionalmente con perfiles complementarios, no aleatorios
- ·90 minutos a la semana durante 8 semanas, con una estructura predecible y la misma secuencia cada sesión
- ·Sistema de juego de madera hecho a mano, 100% sin pantallas, con material táctil, predecible y sensorial
- ·Evaluación con 4 instrumentos propios, con seguimiento individualizado del perfil completo y no de un eje aislado
- ·Informes de progreso semanales sobre cómo participa, cómo se regula y cómo se relaciona
- ·Coordinación con otros profesionales cuando tu hijo ya tiene equipo terapéutico, trabajando en red con su autorización
- ·Facilitación con formación DIRFloortime y diseño de juego, una combinación específica para acompañar perfiles complejos
Preguntas frecuentes sobre triple excepcionalidad y La Tarasca
¿Qué se entiende por triple excepcionalidad?
En la literatura de altas capacidades y neurodivergencia, se llama triple excepcionalidad al perfil de un niño con altas capacidades intelectuales que además presenta dos o más condiciones neurodivergentes simultáneas: por ejemplo, AACC + TDAH + TEA, o AACC + TDAH + dislexia, u otras combinaciones. No es un diagnóstico oficial, es una descripción funcional de un perfil que combina tres ejes que el sistema suele procesar por separado.
Si ningún profesional individual ha sabido qué hacer con mi hijo, ¿cómo puede funcionar un programa de grupo?
Porque La Tarasca no intenta resolver cada eje por separado, sino que ofrece un entorno de juego donde los tres pueden estar presentes a la vez, en la misma actividad, sin pedirle a tu hijo que silencie ninguno. La aventura le pide su inteligencia, el grupo le pide colaboración y la estructura del juego acompaña su regulación sin imponerla. No es un programa de habilidades sociales pensado para TDAH ni un programa de regulación pensado para TEA ni un programa de enriquecimiento pensado para altas capacidades, porque parte del problema es justo esa separación. Es un contexto donde esos tres ejes coexisten porque está diseñado desde el principio para que coexistan.
Mi hijo se bloquea cuando hay demasiados estímulos. ¿No será demasiado para él un grupo?
Los grupos son de cinco niños, no de veinte ni de quince. La sesión dura 90 minutos con una estructura predecible que repite la misma secuencia cada semana. Antes del primer ciclo recogemos el perfil sensorial y de regulación de tu hijo y, si tiene profesionales, nos coordinamos con ellos con vuestra autorización. La prueba gratuita te permite ver exactamente cómo responde sin compromiso.
¿Cómo evaluáis a un niño con un perfil tan complejo?
Con cuatro instrumentos propios que registran datos cualitativos y cuantitativos cada semana: cómo participa, cómo se regula, cómo se relaciona, cómo evoluciona. La evaluación no busca categorizar a tu hijo, sino describir su perfil real para ajustar la facilitación a sus necesidades. Al final del ciclo recibes un informe que recoge la evolución observada.
Tres ejes que conviven en un mismo niño y un contexto donde pueden estar todos a la vez.
La sesión de prueba es gratuita, dura 90 minutos y no implica ningún compromiso. Tu hijo juega una aventura con otros niños en un entorno diseñado para que los tres ejes de su perfil puedan coexistir sin que tenga que negociar consigo mismo.