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TEA · 9 a 15 años · Granada

TEA y habilidades sociales en niños

Tu hijo quiere conectar. Solo necesita un espacio donde las reglas sociales sean visibles.

Lo que ves todos los días

Lo que observas en casa y en el colegio

Tu hijo no es antisocial. No es que "no le interesen los demás". Lo ves en casa: quiere contar cosas, quiere jugar, quiere que le escuchen. Pero cuando llega al colegio, algo se desajusta.

No lee las señales que para otros niños son automáticas. No sabe cuándo es su turno para hablar, cuándo un compañero está bromeando o cuándo un gesto significa "ahora no". Y cuando se equivoca, ya sea porque interrumpe sin querer, porque insiste demasiado o porque se queda al margen sin saber cómo entrar, los demás empiezan a distanciarse. No por maldad, sino porque no saben cómo incluirle, igual que él no sabe cómo incluirse.

Y tú estás en medio. Explicándole las reglas sociales que nadie le enseña explícitamente. Intentando que la profesional le prepare para lo que va a pasar en el recreo. Deseando que alguien le invite a un cumpleaños. Sabiendo que tiene mucho que ofrecer, si alguien le diera el contexto adecuado.

La terapia le ha ayudado a entenderse, pero entender no es lo mismo que practicar. Practicar habilidades sociales requiere otros niños, algo que ninguna consulta individual puede ofrecer.

Cómo La Tarasca ayuda

Un juego donde las reglas sociales son explícitas

En la vida social, las reglas son invisibles. En un juego de mesa, las reglas son claras, visibles y compartidas, y para un niño en el espectro esa diferencia lo cambia todo.

Las reglas del juego son reglas sociales hechas visibles

"Ahora es tu turno". "¿Qué decide el grupo?". "Tu personaje necesita pedir ayuda al otro". En la vida real, saber cuándo hablar, cuándo escuchar y cuándo pedir ayuda es un misterio. Ernesto traduce esas convenciones invisibles a reglas explícitas dentro de la mecánica del juego. Tu hijo no tiene que adivinar las reglas sociales porque están escritas, por diseño, en las reglas del juego.

La narrativa compartida crea contexto común

Una de las mayores dificultades para un niño con TEA es entrar en una conversación que ya está en marcha. Ernesto inicia cada sesión asentando el contexto narrativo entre los cinco, de manera que todos comparten la misma aventura. Tu hijo no llega a una conversación ajena, llega a una historia que también es suya porque el facilitador la abre así.

El sistema de madera ofrece anclaje sensorial

Cajas con ensamble de cola de milano, corazones rojos, estrellas blancas, cartas ilustradas, dados. Para un niño con sensibilidad sensorial, el material táctil y predecible ofrece un anclaje que las pantallas o los materiales plásticos no pueden dar.

La estructura es predecible

Todas las sesiones siguen la misma estructura: bienvenida, juego, descanso, juego, despedida. Tu hijo sabe qué esperar. Lo que sí cambia es la historia, y dentro de esa historia tu hijo practica flexibilidad y adaptación a un ritmo que puede manejar.

Una historia real

Lucía: de observar en silencio a ser la intérprete del grupo

Cuando Lucía empezó en La Tarasca, era la más callada del grupo. Observaba, escuchaba, pero rara vez intervenía. No era que no tuviera nada que decir, era que no encontraba cómo entrar.

Ernesto, viendo cómo leía Lucía las situaciones desde fuera, construyó el siguiente capítulo de la aventura de manera que el grupo necesitara a alguien capaz de traducir entre personajes y mediar entre puntos de vista. Lucía, que en el recreo no sabía cómo unirse a una conversación, descubrió dentro del juego una función social que encajaba con sus fortalezas reales.

Acabó siendo la intérprete del grupo. La que explicaba, la que conectaba, la que traducía entre puntos de vista. Ese papel no salió por azar: Ernesto le abrió esa puerta dentro de la narrativa porque sabía que Lucía podía cruzarla.

Lucía no dejó de ser quien era. Encontró un lugar donde quien era resultaba ser exactamente lo que el grupo necesitaba, porque alguien diseñó la historia con esa posibilidad en mente.

Lucía es un nombre ficticio. Su historia está basada en experiencias reales observadas en el programa.

Qué incluye

Qué recibes con el programa

  • ·Grupos de 5 niños, formados intencionalmente por edad, intereses y perfil, nunca al azar
  • ·90 minutos a la semana durante 8 semanas, con estructura predecible y la misma secuencia cada sesión
  • ·Sistema de juego de madera hecho a mano, 100% sin pantallas: material táctil, predecible, sensorial
  • ·Evaluación con 4 instrumentos propios con seguimiento individualizado del progreso
  • ·Informes de progreso semanales para que sepas qué ha ocurrido y cómo ha participado
  • ·Coordinación con otros profesionales. Si tu hijo tiene profesionales, trabajamos en equipo

Ver el programa completo →

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre TEA y La Tarasca

Mi hijo tiene mucha rigidez, ¿qué pasa si no quiere participar o se bloquea?

Los grupos son de solo 5 niños y el facilitador conoce el perfil de cada participante. Si tu hijo necesita tiempo para observar antes de participar, lo tiene. Si se bloquea ante una decisión, el facilitador tiene herramientas para acompañarle sin forzar. La estructura del juego es predecible (misma secuencia cada sesión), pero dentro de ella hay flexibilidad para que cada niño participe a su ritmo.

Mi hijo ya va a terapia. ¿La Tarasca sustituye eso?

No. La Tarasca es un programa educativo, no clínico. No hacemos diagnósticos ni intervenimos desde un enfoque terapéutico. Lo que ofrecemos es algo que la terapia individual no puede: un espacio donde tu hijo practica habilidades sociales con otros niños de su edad, en una situación real pero estructurada. Si tu hijo tiene profesionales, nos coordinamos con ellos con vuestra autorización.

¿Los otros niños del grupo también tienen TEA?

No necesariamente. Los grupos son mixtos por diseño: niños neurodivergentes y neurotípicos juntos. Es una decisión metodológica: tu hijo practica habilidades sociales en un entorno que se parece al mundo real, no en un grupo aislado. Los niños neurotípicos también se benefician, desarrollando empatía y habilidades de comunicación.

Mi hijo tiene intereses muy intensos y específicos, ¿encajará?

Los intereses intensos son un recurso en el juego, no un problema. La narrativa se adapta al grupo, y un niño que sabe mucho sobre un tema concreto puede aportar ese conocimiento dentro de la historia. En La Tarasca, saber mucho sobre algo es una fortaleza que el grupo puede necesitar.

¿Esto incluye Asperger?

Sí. El DSM-5 (2013) integró el síndrome de Asperger dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA). Atendemos perfiles que históricamente se llamaron Asperger y que hoy se describen como TEA con menor necesidad de apoyo. La metodología se adapta al perfil concreto de cada niño.

Tu hijo quiere conectar. Tiene mucho que ofrecer. Solo necesita un espacio que hable su idioma.

La sesión de prueba es gratuita, dura 90 minutos y no implica ningún compromiso. Tu hijo juega una aventura con otros niños en un espacio estructurado y seguro. Si le gusta, hablamos. Si no, no pasa nada.